El consorcio Calcasieu Bridge Partners (CBP), conformado por Sacyr, ACCIONA y Plenary Americas, ha iniciado las obras del proyecto concesional de sustitución del puente de la I-10 sobre el río Calcasieu en Luisiana, que modernizará uno de los corredores de infraestructura más críticos de Estados Unidos.
En un evento de inicio de las obras estuvo presidido ayer por el gobernador de Luisiana, Jeff Landry, y a él asistieron autoridades federales, estatales, locales y directivos del consorcio, entre ellos, Rafael Gómez del Río, director general de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras.
El gobernador de Luisiana destacó: “Este proyecto supone la mayor inversión en infraestructura de transporte de la historia de Luisiana. Es un día emocionante para Calcasieu y para todo el Estado”.
El proyecto, de 2.300 millones de dólares, consiste en sustituir el actual puente sobre el río Calcasieu, construido en la década de 1950, por una estructura de vanguardia diseñada para satisfacer las exigencias del siglo XXI. Mientras se construye el nuevo puente, el actual y sus rampas de conexión se someterán a mejoras para garantizar la continuidad del servicio hasta que el nuevo puente se inaugure en 2031. El periodo concesional es de 50 años.
Glenn Ledet, secretario del Departamento de Transporte y Desarrollo de Luisiana (LA DOTD), señaló: “Este enorme proyecto requiere una coordinación sin precedentes entre la industria local, las empresas ferroviarias, los proveedores de servicios públicos y todos los niveles de la administración”.
“Estoy encantado de unirme a nuestros socios para dar el primer paso en este proyecto y hacer que los desplazamientos sean más cómodos en el suroeste de Luisiana”, añadió Sean McMaster, Administrador de la Federal Highway Administration (FHWA).
Consorcio CBP
LA DOTD seleccionó al consorcio CBP, integrado por Sacyr (30%), Plenary Americas (40%) y ACCIONA (30%), para el contrato de concesión de este proyecto, cuya obra de construcción será ejecutada por una UTE de Sacyr (50%) y ACCIONA (50%).
El proyecto incluye la construcción de seis carriles de la autopista interestatal, diversas estructuras adicionales, la implementación de un peaje tipo ‘free flow’ y la demolición del puente existente. Este corredor constituye la columna vertebral del sector energético estadounidense.
La nueva infraestructura aumentará la capacidad y mejorará la comodidad y la seguridad del tráfico. Dará servicio a más de 90.000 vehículos diarios en 2040.
El proyecto aportará un impacto económico de 3.290 millones de dólares a la región, creará más de 16.000 puestos de trabajo durante el ciclo de vida del proyecto y generará 1.900 millones de dólares en ingresos laborales.

