La inteligencia artificial nos permite desarrollar infraestructuras capaces de interpretar lo que sucede en su interior, anticiparse a posibles riesgos y ayudarnos a tomar mejores decisiones.
Con esta visión impulsamos TunelIA, un proyecto de innovación financiado a través de la Convocatoria REDes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que comienza en octubre de 2026 y finaliza en diciembre de 2027.
“Con TunelIA queremos avanzar en nuestra manera de cuidar las infraestructuras: pasar de observar lo que ya ha ocurrido a anticipar lo que puede suceder”, afirma Antonio Ramírez, director de Innovación de Sacyr Concesiones.
TunelIA combina inteligencia artificial, sensórica avanzada, modelos predictivos y gemelos digitales, y cuenta con dos líneas complementarias.
La primera se centra en la gestión inteligente de la ventilación y del riesgo asociado a incendios. La segunda pone la inteligencia artificial al servicio de la conservación estructural del túnel.
Ventilación inteligente
Los túneles son infraestructuras complejas en las que conviven sistemas de ventilación, iluminación, seguridad y control. Su correcta gestión resulta especialmente importante ante situaciones críticas, como un accidente o un incendio, pero también durante su funcionamiento cotidiano, cuando debemos garantizar la calidad del aire y utilizar la energía de manera eficiente.
Para ello, recopilamos información procedente de los sensores y del sistema SCADA (que gestiona procesos industriales a distancia y en tiempo real), junto con datos de tráfico, meteorología, mantenimiento y características del túnel.
“Uno de los principales objetivos de TunelIA es reducir el consumo eléctrico asociado a la ventilación hasta un 20%. Además, el permitirá proyectar el riesgo con hasta 48 horas de antelación y simular situaciones de emergencia para evaluar la respuesta de la infraestructura antes de que se produzca una incidencia real”, explica Antonio Ramírez.
Los modelos de inteligencia artificial analizarán esta información para optimizar el funcionamiento de los ventiladores, predecir la evolución de variables como la acumulación de gases o la propagación del humo y facilitar una respuesta más eficaz ante diferentes escenarios.
De esta manera, podremos combinar eficiencia energética, prevención y seguridad en una misma herramienta.
Mejora en la conservación
En la segunda línea del proyecto, la conservación estructural del túnel, se utiliza una plataforma equipada con sensores LiDAR y cámaras térmicas y RGB.
Gracias a estas tecnologías, podremos detectar automáticamente fisuras, humedades, desconchones, desprendimientos, corrosión, eflorescencias y otras patologías.
Los datos se integrarán en una plataforma digital que mostrará su localización y gravedad, ayudándonos a priorizar las intervenciones y a realizar inspecciones más rápidas, objetivas y trazables. Esto reduce el coste de inspección respecto a los métodos tradicionales.
En este camino trabajamos junto con Sener Mobility, que aporta su experiencia tecnológica y el dispositivo DITer, utilizado como base para evolucionar la auscultación automática de túneles. La solución se validará en condiciones reales y comparará sus resultados con los métodos tradicionales.
Si la validación es satisfactoria, podrá adaptarse progresivamente a otras infraestructuras subterráneas y trasladarse a diferentes mercados en los que estamos presentes.
Sacyr cuenta con 66 kilómetros de túneles en régimen de concesiones. En el piloto participará la ruta Buga-Buenaventura (Colombia), que cuenta con 17 túneles.
