La ampliación del Canal de Panamá ha cumplido 10 años. La perspectiva que nos da el tiempo reafirma el éxito de una megaconstrucción que situó a Sacyr y a sus profesionales a la vanguardia internacional de la ingeniería y de la obra civil.
El Tercer Juego de Esclusas, un proyecto único y puramente innovador, ha funcionado de manera óptima durante su primera década de vida, pese a su inédita complejidad. Detrás de este logro se encuentra el equipo de alta cualificación de 10.000 trabajadores y 40 nacionalidades que lo hizo realidad.
La ampliación volvió a situar al Canal en el centro del comercio mundial. Por este estratégico paso de agua transita el 3% del comercio marítimo: conecta 180 rutas, 170 países y 1.920 puertos de todo el mundo.
La ampliación del Canal de Panamá en 60 segundos
El Tercer Juego de Esclusas no sólo aumentó el número de buques que pueden atravesar el Canal, sino que también permitió el paso a los imponentes buques neopanamax, de mayores dimensiones: 366 m de eslora, 49 m de manga y un calado de 15,2 m.
Estos gigantes son, además, más sostenibles que los buques más pequeños, ya que, transportar mucha más carga se traduce en un menor consumo energético y en una reducción significativa de las emisiones de efecto invernadero.
La propia ampliación también se diseñó y se desarrolló con firmes criterios de sostenibilidad: es capaz de reutilizar hasta el 60% del agua en cada esclusaje y reducir el 7% el agua necesaria para su operación.

Un proyecto colosal…
Las nuevas esclusas del Canal de Panamá son una de las mayores construcciones humanas de la historia: tienen 427 metros de largo, 55 metros de ancho y 18,3 metros de profundidad.
Para contextualizar su magnitud en unos pocos datos, el volumen de hormigón estructural fabricado en obra para las esclusas del Pacífico y Atlántico alcanzó los 4,5 millones de metros cúbicos, el equivalente a 2,2 pirámides de Keops.

El acero armado sumó 250.000 toneladas, es decir, el peso de 25 Torres Eiffel.
Y se movieron 62 millones de m3 de tierra, equivales a la carga de 2,6 millones de camiones dumper.
Las 16 compuertas del Tercer Juego de Esclusas son uno de los elementos más destacados del proyecto: se construyeron y transportaron desde Trieste (Italia) en un viaje que se prolongó durante un mes.
La logística y la milimétrica colocación de estas compuertas representaron uno de los hitos más emocionantes y espectaculares del proyecto. Existen seis modelos diferentes y las más pesadas, de 3.900 toneladas, tienen unas dimensiones colosales: 57 metros de largo, 10 m de ancho y 32 m de alto.
… el éxito está en los detalles
En una obra con unas dimensiones tan gigantescas como esta, paradójicamente, el éxito reside en los detalles más pequeños; todas las piezas deben encajar con la precisión de un reloj suizo.
Los acabados requirieron de una perfecta precisión para asegurar la máxima estanqueidad y eficiencia. Por ejemplo, todas las superficies de hormigón, 280.000 metros cuadrados, fueron meticulosamente lijadas para ofrecer una menor resistencia al agua. Las holguras en los bordes de sellado de las compuertas y sus nichos se midieron en micras.
Este enfoque de un proyecto gigante con un desarrollo de orfebre fue clave para el éxito y la durabilidad de la ampliación del Canal de Panamá, un legado de Sacyr y sus socios para el progreso de la humanidad.



