El proyecto de ampliación de la Línea 8 del Metro de Barcelona añadirá cuatro kilómetros, tres nuevas estaciones (Gràcia, Clínic y Francesc Macià) y adecuará la actual estación de Espanya. La UTE responsable de las obras está formada por Sacyr (27,5%), Ferrovial (27,5%), Copcisa (22,5%) y Copisa (22,5%).
La tuneladora (TBM) encargada de construir esta ampliación se encuentra en Sant Boi, donde se están realizando las últimas pruebas.
“Estamos llevando a cabo inspecciones detalladas, pruebas de componentes, software, automatización y funcionamiento mecánico para garantizar su correcto funcionamiento antes de moverla al pozo de ataque de la Gran Vía”, explica Toni Julià, jefe de Obra de la UTE.
Este mes se empezarán a trasladar los componentes de la tuneladora hacia el pozo de ataque, al punto en el que comenzará la excavación. Esta máquina moverá más de 300.000 metros cúbicos de tierra, que se extraerán por el parque Joan Miró mediante un microtúnel auxiliar construido en la calle Llançà. Una cinta conducirá los materiales sobrantes hasta los camiones que los trasladarán a vertedero.
“El pozo de ataque está muy avanzado: en la parte delantera se ejecuta la solera donde montaremos la tuneladora y en la trasera se prepara la hendidura para el entronque con el microtúnel. También estamos construyendo una nave acústica para minimizar el ruido durante la perforación”, añade Juliá.
Pantallas de 82 metros
Mientras avanza el montaje de la TBM, otros frentes de obra siguen a pleno rendimiento. En las estaciones de Hospital Clínic y Francesc Macià trabajan las hidrofresas ejecutando pantallas de hasta 82 metros de profundidad, las más profundas construidas hasta ahora en España.
Estas pantallas permitirán excavar los pozos por los que pasará la tuneladora y, posteriormente, construir las cavernas que albergarán los andenes.
Datos clave de esta macro obra
“Con 19 millones de usuarios previstos al año, es una de las actuaciones con mayor rentabilidad social y económica del Plan Director de Infraestructuras de la Generalitat”, destaca Toni Julià.
La ampliación de la L8 conectará los dos grandes ramales ferroviarios de Barcelona —Baix Llobregat y Vallès— de la red de FGC, mejorando la intermodalidad y la movilidad en toda la ciudad. El proyecto cuenta con un presupuesto de 322 millones de euros y un plazo de ejecución de 61 meses.