En Sacyr entendemos que cada proyecto que desarrollamos implica una responsabilidad con el entorno natural, con nuestro equipo y con toda la cadena de valor. Construimos infraestructuras, pero sobre todo trabajamos con y para las personas. Por eso, garantizar entornos de trabajo justos, seguros y respetuosos forma parte de nuestra manera de impulsar el crecimiento.
En este contexto, la norma SA8000 se ha convertido en una necesidad esencial. Este estándar internacional nos ayuda a asegurar que nuestra actividad se desarrolla bajo criterios sociales exigentes, poniendo el foco en el respeto a los derechos humanos en el entorno laboral. No se trata solo de cumplir, sino de integrar estos principios en nuestra cultura y en nuestra forma de trabajar.
Del compromiso a la acción
Para hacerlo posible, trasladamos estos principios a acciones concretas en nuestro día a día. Contamos con una Política de Derechos Humanos y relación con las comunidades, que es pública y aplicable a todas las personas de la organización y a nuestros grupos de interés.
Además, fomentamos una cultura basada en la escucha activa. Para ello, ponemos a disposición canales confidenciales que permiten plantear cualquier inquietud con seguridad. A esto se suma el refuerzo continuo de la seguridad y salud en el trabajo, con comisiones específicas en cada obra que contribuyen a proteger a nuestros equipos.
El papel del Equipo de Desempeño Social
En este modelo, el Equipo de Desempeño Social (EDS) desempeña un papel clave. Formado por representantes de la empresa y de las personas trabajadoras, actúa como un espacio de diálogo y colaboración.
Su función es acercar posturas, facilitar la comunicación y detectar oportunidades de mejora. En definitiva, nos ayuda a asegurar que los principios de la norma no se quedan en el papel, sino que se aplican de manera real en el día a día de nuestras obras y centros de trabajo.
Evaluación y mejora continua
Todo este trabajo se somete a un proceso constante de revisión. Nuestra división de construcción en España cuenta con la certificación SA8000 tras superar una auditoría independiente que ha verificado el cumplimiento de sus requisitos por tercer año consecutivo.
Estas evaluaciones incluyen entrevistas privadas y confidenciales con personas trabajadoras y proveedores. Esto nos permite conocer de primera mano cómo se trasladan estos compromisos a la práctica y seguir avanzando en nuestra mejora continua.
Un compromiso global
Este enfoque se enmarca, además, en nuestro compromiso con estándares internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, las directrices de la OCDE o los principios de la Organización Internacional del Trabajo.
La certificación SA8000 no es un punto de llegada, sino una herramienta para seguir avanzando. Nos impulsa a reforzar un modelo de trabajo en el que las personas están en el centro. Porque en Sacyr creemos que solo desde el respeto, la igualdad y la seguridad podemos construir un impacto verdaderamente positivo y sostenible.




