Cuidar la naturaleza no solo implica aplicar medidas de protección, sino también observarla, conocerla y valorar su riqueza.
Un buen ejemplo lo tenemos en Colombia. Allí, nuestro compañero Andrés Mauricio Forero Cano, biólogo del Área Ambiental del proyecto Buenaventura-Loboguerrero-Buga, captó una serie de imágenes que muestran la diversidad de reptiles y anfibios que viven en la zona. Esas fotos formaron parte de nuestro concurso RevelaVerde.
Nuestros proyectos, refugio de biodiversidad
Las fotografías se tomaron en la Reserva Natural Venado Verde, dentro del área de influencia de este proyecto vial. “Con ellas busco presentar la inmensa biodiversidad que hay en nuestro territorio, principalmente de un grupo poco conocido y valorado como los anfibios y los reptiles”, afirma nuestro compañero.
“Son fotografías logradas con la técnica de macrofotografía. La cámara es una Nikon D7200 y el objetivo macro, un Laowa de 60 mm, con flashes externos y difusores”, explica Andrés Mauricio.
Estas cinco fotografías, tomadas durante el desarrollo de los trabajos, nos acercan a un mundo fascinante de colores, formas y comportamientos que a menudo pasa inadvertido, pero que desempeña un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas.
Las fotografías son las siguientes:
1. Rana lémur del Pacífico (Agalychnis psilopygion). “Es una especie de increíble belleza y fragilidad que habita únicamente en bosques bien conservados”. (foto abajo izquierda)
2. Sapo de la caña (Rhinella horribilis). “Ha sido una especie poco valorada durante mucho tiempo por su apariencia, pero cumple un papel fundamental en nuestros ecosistemas, ya que controla las poblaciones de insectos. A través de la fotografía macro, quise retratar su esplendor y mostrar que el mundo debe fijarse menos en el exterior y valorar la esencia”. (foto arriba centro)
3. Iguana enana espinosa (Enyalioides heterolepis). “Es un lagarto que vive en la hojarasca de los bosques prístinos y tiene una variedad de escamas que le dan una apariencia increíble y que busqué resaltar con la fotografía macro”. Ganó el primer premio de la categoría Flora y Fauna. (foto arriba derecha)
4. Renacuajos de la rana de cristal (Teratohyla spinosa). “Estas ranitas de cristal habitan en la vegetación que crece alrededor de las quebradas. Ponen sus huevos agrupados en masas gelatinosas sobre las hojas. Cuando los huevos eclosionan, los renacuajos crecen dentro de esta masa gelatinosa hasta que son lo suficientemente grandes como para lanzarse a las quebradas y completar su desarrollo”. (foto abajo derecha)
5. Anolis de frente ancha (Anolis latifrons). “Esta fotografía fue tomada con un objetivo macro gran angular y combina el detalle de la fotografía macro con la captura de parte del entorno del animal. Esta especie de lagarto habita en la vegetación cercana a las quebradas y, en la fotografía, busqué retratar sus increíbles detalles, así como el hábitat donde suele vivir”. (foto arriba izquierda)
Estas instantáneas nos recuerdan la importancia de convivir de forma responsable con la fauna local y de integrar la protección de la naturaleza en nuestros proyectos. Conocer las especies que habitan los territorios donde trabajamos es el primer paso para contribuir a su conservación.
Rescatamos a una tortuga en nuestra desaladora de Skikda
Nuestro compromiso con la biodiversidad se traduce en acciones concretas que reflejan la responsabilidad y la sensibilidad de nuestros equipos hacia los ecosistemas que nos rodean.
Un ejemplo de ello se vivió recientemente en la UTE Desaladora Skikda O&M (Argelia), donde el equipo de la planta intervino para rescatar una tortuga marina que había quedado atrapada en las instalaciones. Gracias a la rápida actuación de los profesionales, el animal pudo ser liberado y regresar al mar en buenas condiciones.
Según nos cuenta Zenina Hadjer, técnica de laboratorio y autora de las imágenes presentadas en el concurso RevelaVerde, “durante las operaciones en la planta apareció una tortuga marina atrapada en la balsa de captación de la instalación. Conscientes de nuestra responsabilidad con el ecosistema, nuestro equipo actuó de inmediato. Rescatamos cuidadosamente al animal y lo trasladamos a la isla Srigina, donde fue liberado de forma segura y devuelto a su hábitat natural”, explica Zenina.
“Estas imágenes son un testimonio de la convivencia entre nuestras operaciones industriales y la preservación de la biodiversidad local”, afirma nuestra compañera.
Acciones como esta demuestran que la sostenibilidad también se construye a través de decisiones y actuaciones cotidianas.
Gracias al compromiso y la implicación de nuestros equipos, contribuimos a proteger la biodiversidad y a conservar el valor natural de los entornos en los que desarrollamos nuestra actividad.

















